TIMIMÚN (Argelia) en el corazon del Erg Occidental
TIMIMÚN (Argelia) en el corazon del Erg Occidental
ESCAPADA DE SEMANA SANTA ANTES DEL ÁRTICO (El mundo está lleno de contrastes; solo hay que aprovecharlos)
TIMIMÚN
En pleno Erg Occidental está el famoso oasis de Timimún, en el que el sistema de canales subterráneos, denominados foggara, lleva a la superficie los recursos hídricos necesarios para la vida del oasis. Timimún es un lugar precioso, de arquitectura sudanesa, basado en la arcilla roja que le da un carácter muy peculiar a sus casas. El pueblo está construido en una zona ligeramente elevada respecto al palmeral, desde donde existe una amplia vista del lago salado (casi siempre sin agua) y de las dunas que dominan los alrededores. La vieja ciudad es un laberinto de calles estrechas llenas del misterio que acompaña la luz y las sombras. El palmeral es un lugar que hay que recorrer, ya que además de fresco y aireado, es de una sorprendente belleza al atardecer.
Timimun a los pies del gran Erg
TREKKING POR LOS OASIS DEL GRAN ERG OCCIDENTAL La palabra oasis se ha asociado desde siempre con lugares paradisíacos, fértiles, húmedos y cubiertos de vegetación, donde la gente descansa o se protege de los rigores de una naturaleza hostil. No es extraña esta asociación, pues a los oasis se llega después de duras travesías por las ardientes tierras del desierto, difíciles e incluso crueles para cualquier ser vivo, también para las personas. Los oasis son objetivos deseados desde los lejanos tiempos de las grandes caravanas que cruzaban el Sahara; a ellos se anhelaba arribar para mitigar la sed, descansar en sus frescas sombras y aprovisionarse de comida y agua para enfrentarse de nuevo con el desierto. Por esa razón, con el tiempo, algunos de los oasis llegaron a convertirse en prósperas ciudades al auspicio del comercio que en ellos se desarrollaba con el paso de las caravanas. Tumbuctú, Tamanraset, In Salah, el-Minia (el-Golea) y Gardaia son algunos de los oasis que deben su esplendor y su renombre a estar situados en las encrucijadas de las rutas caravaneras.
Aún en la actualidad los oasis siguen siendo sitios deseados por todos los viajeros que cruzan el Sahara a través de sus solitarios caminos. En los oasis todo el mundo establece una parada obligada en su ruta para dar rienda suelta al relajoen los rincones de sus viejos ksares (pueblos de barro fortificados), paseando entre las palmeras o paladeando las incomparables puestas de sol desde lo alto de alguna duna.
Argelia, país del Sahara, tiene en la profundidad de sus tierras saharianas algunos de los oasis más bellos e idílicos del gran desierto africano. Tal vez los rincones más perfectos y bellos que definen a los oasis se encuentren en dos pequeños ksares, Tahit y Beni-Abbés, dentro de la inmensa bolsa de arena que es el Gran Erg Occidental. Parece como si estos dos oasis hubieran sido tallados o pintados con todo el amor y el primor por la mano artística de la naturaleza, son los oasis perfectos que hemos soñado o imaginado, con la mente excitada por la lectura de algún libro de aventuras o por las imágenes cinematográficas de alguna película sobre el Sahara.